No tenía ganas de hablar del tema , solo me senté y esperé a que él leyese en mi rostro lo que pasaba y dijese que todo iba a estar bien. Me faltaba ese "no te preocupes" que tan bien le sale . Y de pronto me leyó , como un libro abierto , en silencio , y todo fue bien.
No hay comentarios :
Publicar un comentario