Cada día que paso sin hablar con él es como un día menos de vida, pero... de siempre me han enseñado que no me arrastre por nada ni por nadie y por mucho que me duela sé que es algo que tengo que hacer, porque hay curas que tienen un duro tratamiento, y supongo que este es el mío. Porque ahora si estoy segura que quiero curarme...él es mi triste enfermedad.
No hay comentarios :
Publicar un comentario